Auditor nombrado ¿preceptivo informe? DGRN 15 de marzo de 2016

En nuestro día a día, en ciertas ocasiones, nos enfrentamos a dudas de carácter práctico que encuentran una resolución que por su literalidad convierte a la duda en lo que podríamos tildar de una perogrullada – dicho sea con el máximo respeto hacia aquellos que se han visto en una situación similar, entre los que me incluyo.

Se plantea en la Resolución de 15 de marzo de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, si una sociedad no obligada a auditar sus cuentas anuales, con auditor nombrado por los socios, podría depositar sus cuentas anuales ante el Registro Mercantil competente sin el informe de auditoria. Vid. literal: «[…] Limitado este expediente al primero de los defectos señalados por la registradora Mercantil en su nota de defectos, su objeto se limita a dilucidar si pueden depositarse las cuentas anuales de una sociedad anónima, no obligada a verificación contable, que designó voluntariamente auditor para tres ejercicios constando dicha designación inscrita en el Registro Mercantil, cuando las cuentas no vienen acompañadas del informe del auditor designado.[…]»

Hete aquí lo que podría ser un debate estéril desde un punto de vista puramente societario – Ley de Sociedades de Capital y Reglamento del Registro Mercantil de por medio– pero que en el mismo momento en el que una cuestión así encuentra debate profesional, pierde cualquier atisbo de esterilidad.

La Dirección General de los Registros y del Notariado resuelve el recurso de marras de forma aséptica y en mi opinión acertada, pues no cabe otra conclusión que negar el depósito de aquellas cuentas si las mismas no se encuentran acompañadas del preceptivo informe. El siguiente tenor es claro;

«[…] El recurso no puede prosperar. Como pusiera de relieve la Resolución de 16 de mayo de 2007, siguiendo la estela de la precedente de 25 de agosto de 2005: «…si bien es cierto que la sociedad no está, en principio, sujeta a la obligación de presentar sus cuentas junto con un informe de auditoría, no es menos cierto que ese ámbito de voluntariedad en el que pudo moverse, terminó cuando la Junta General de accionistas acordó, entre otros acuerdos, el nombramiento de auditor de cuentas y esos acuerdos, elevados a públicos, se inscribieron en el Registro Mercantil. […] En segundo lugar, esta misma conclusión se alcanza si se considera la función que cumple el Registro Mercantil en el tráfico jurídico, pues siendo ésta una institución encaminada a dar publicidad a situaciones jurídicas ciertas, cuyo contenido goza de las presunciones de exactitud y validez, se frustrarían eventuales derechos de terceros que confiaron en el contenido del Registro, si se permitiera que el cumplimiento de los acuerdos inscritos quedara al libre arbitrio de quienes promovieron la inscripción (cfr. artículos 7.1 y 8 del Reglamento del Registro Mercantil) […]».

Así la necesidad de respetar los acuerdos de los socios e imposibilitar la conculcación de cualquier información ofrecida a terceros de buena fe que acudieron al sistema de publicidad registral, se impone a cualquier duda por muy evidente que parezca su solución.

Esperando que les haya sido de interés, reciban un cordial saludo

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